Oscar Wilde
martes, 17 de enero de 2012
”… Si un amigo mío… diese una fiesta y no me invitara, no me importaría en absoluto… Pero si… un amigo mío sufriese una pena y se negara a permitir que la compartiese, me sentiría muy amargado. Si cerrara ante mí las puertas de la casa del duelo, volvería una y otra vez, suplicando que me admitiese, para compartir con él aquello a lo que tengo derecho a compartir. Si me considerase inútil, indigno de llorar con él, ésa sería la peor desgracia que podría sobrevenirme…”
Suscribirse a:
Enviar comentarios (Atom)
No hay comentarios:
Publicar un comentario